palacio

Bodegas Palacio: más de 120 años de historia en la Rioja Alavesa

Pioneros y artífices del éxito de Rioja

Los vinos que os presentamos hoy llevan el nombre del fundador de este centenario proyecto: Cosme Palacio, un negociante vasco convertido en uno de los visionarios sin los cuales la D.O.Ca. Rioja no habría conseguido ser lo que es hoy, la denominación vinícola más famosa de España.

Corría aproximadamente 1894 y ya reconocidas bodegas riojanas habían empezado a elaborar vino a pocos kilómetros de Laguardia, donde Don Cosme construía, no sin mucho esfuerzo personal, una bodega entre calados de piedra que pronto se convertiría en un referente en la región. Era el comienzo de una época dorada para Rioja.

En sus años de mayor prosperidad y éxitos, un hecho marcó el rumbo de Bodegas Palacio. El parisino Jean Gervais se convirtió en el nuevo propietario de la casa, y con él llegaron nuevos aires procedentes de Francia que se tradujeron en una filosofía de elaboración que no tenía precedentes en la zona.

Gervais trasladó el savoir-faire francés, llegando incluso a contratar al archiconocido enólogo Michel Rolland, quien trabajó para la bodega durante más de 10 años y afianzó a finales de los 80 el concepto que los distanció de la uniformidad imperante en la región. Los vinos de Bodegas Palacio fueron pioneros en entregar buena carga de intensidad frutal, lentas y largas maceraciones y una crianza en barrica nueva de roble francés.

.

Toda esta historia ha sido contada en primera persona por su enólogo Roberto Rodríguez. Roberto, que trabaja como responsable técnico de Bodegas Palacio desde hace más de 30 años, es uno de los mejores conocedores de la casa. De hecho, todavía recuerda cuando siendo niño veía a su abuelo preparar los trabajos propios de viticultura en el campo y a su padre realizar las labores propias de tonelero de Bodegas Palacio, donde también trabajó.

Esta bodega forma parte actualmente del Grupo Bodegas Palacio 1894, y es una circunstancia afortunada, ya que se han implicado fuertemente en su modernización tecnológica y en la apuesta por vinos diferenciales, llevando a cabo vendimias seleccionadas y producciones controladas.

Estas virtudes se dejan ver en los vinos de esta Venta Privada: un coupage de Viura y Malvasía con crianza que ejemplifica el buen estado de forma de los blancos riojanos; un Crianza en el que nos embriagan las sensaciones de fruta roja; y un Reserva armonioso, delicado y envolvente. Este último vino simboliza la finura del Tempranillo que no tiene prisa por dar lo mejor de sí en nuestra boca gracias a una lenta crianza de año y medio en barrica y más de dos años extra en botella.

.

 




Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *